El mundo está cambiando, ¿lo hace también su forma de invertir?

Tal y como apuntábamos el mes pasado, era muy complicado que los activos tanto de renta fija como los de renta variable mantuviesen el rally alcista desde marzo, sin apenas amagos de corrección. La vuelta de las vacaciones trajo consigo un repunte en la volatilidad y, efectivamente, se ha producido el choque de las dos visiones antagónicas de los inversores. Los alcistas frente a los bajistas. El mes de septiembre comenzó con fuertes recortes en la bolsas que más habían subido (sobre todo las bolsas de Estados Unidos), y los diferenciales de crédito ampliaron, descontando más probabilidades de impago por parte de los emisores. El motivo o la excusa de estas caídas, además de una corrección técnica, ha sido la segunda oleada de la pandemia, que está siendo más temprana y negativa de lo previsto hace unos meses. Las dudas sobre una vacuna efectiva antes de que finalice el año y, sobre todo, los nuevos confinamientos selectivos en un gran número de países, sin duda están afectando de forma negativa a la confianza de consumidores, inversores y empresarios.

En este sentido, el S&P500, como principal indicador líder de las bolsas mundiales, ha corregido en septiembre desde máximos (2 de septiembre) a mínimos del mes (24 de septiembre), nada menos que un 10,55%. El rebote de las últimas jornadas maquilló resultado y ha posibilitado que el índice corrigiese un 3,92% en el mes. El Nasdaq 100, el índice más alcista en el año, ha corregido en septiembre un 5,72%, mientras que el Eurostoxx 50 ha caído un 2,41% y el Ibex 35 un 3,63%. En el siguiente gráfico del S&P500 vemos cómo la recuperación del fuerte desplome de marzo se está realizando por fases. Hizo la primera consolidación antes del verano entre 2.700 y 3.000 puntos, en los meses de junio y julio el movimiento quedó enmarcado entre 3.000 y 3.250 puntos, y ahora, tras la fuerte subida de agosto, todo apunta a un nuevo movimiento lateral entre 3.200 y 3.600 puntos, para “digerir” las fuertes subidas desde mínimos del año.

En cuanto a las perspectivas del mercado, el panorama no ha cambiado en nada respecto al de hace un mes. Seguimos con las mismas incertidumbres que nos hacen ser cautos a corto plazo pero también se mantienen, o incluso aumentan, las razones para ser bastante optimistas sobre la evolución a largo plazo de las bolsas y de los activos de riesgo en general. Las primeras razones tienen relación con la pandemia, y las segundas, encuentran su justificación en, quizás, la mayor maniobra de la historia para salir de una crisis económica.

Nunca antes se habían coordinado gobiernos y bancos centrales de tantos países para ejecutar a la vez políticas fiscales y monetarias tan agresivas como las actuales. Este factor va a ser clave los próximos meses, de ahí que la recuperación de las bolsas en las últimas sesiones se haya justificado por un posible acuerdo entre demócratas y republicanos para aprobar un nuevo plan de ayudas a la economía norteamericana.

La evolución de la pandemia, a corto plazo seguirá generando noticias positivas y negativas que podrán justificar los vaivenes del mercado, tanto de renta fija como de renta variable. Pero llegados a estas alturas, y transcurridos más de seis meses desde el inicio de la misma, creemos que es momento de no dejarnos llevar por las noticias diarias y pensar ya en la era post-Covid. No sabemos si es casualidad que China esté saliendo antes de la crisis, pero la sabiduría china entiende que las épocas de crisis son también adecuadas para el crecimiento personal. Ellos representan “crisis” con un pictograma compuesto de dos palabras: amenaza y oportunidad.

La amenaza está clara, pongámonos a trabajar en buscar la oportunidad que generará esta amenaza. Se trata de detectar negocios vanguardistas y solventes frente a negocios obsoletos. Identificar tendencias, sectores o temáticas que van a funcionar en el entorno actual y en el venidero. En nuestras carteras, desde hace años, no miramos las compañías en función de dónde están domiciliadas, sino en función de dónde vienen sus ingresos o, más bien, de dónde vienen los crecimientos de sus ventas. El mayor crecimiento de las ventas de las compañías procede de los mercados emergentes, sobre todo de la zona asiática. Así que el mundo emergente debe estar presente en las carteras tanto directa como indirectamente.

Las crisis políticas, financieras, o incluso las sanitarias pasan e incluso terminan olvidándose con el tiempo. Nadie podría suponer en el inicio del 2009 que estaba fraguándose la fase de crecimiento más longeva de la economía de Estados Unidos, o que el verano del 2012 fue la mejor oportunidad para comprar deuda del Tesoro de los países periféricos. Estas crisis generan volatilidad en los mercados y, por ende, generan oportunidades. Siempre ha ocurrido así y siempre seguirá ocurriendo. Sin embargo, los cambios demográficos, el envejecimiento de la población, el cambio climático, o la disrupción tecnológica, son fenómenos que no son temporales, sino que es un nuevo paradigma a la hora de afrontar los negocios. En nuestro Departamento de Inversiones, dedicamos especial atención en detectar qué tipos de tendencias serán las que seguirán funcionando a medio y largo plazo y, dentro de ellas, qué compañías o sectores cotizan a precios atractivos o, por el contrario, están ya cotizando caros en términos de valoración.

Esta labor de investigación y contraste nos ha llevado a identificar las siguientes tendencias. Crecimiento exponencial de la población mundial, envejecimiento poblacional, cambio climático y cambios en los hábitos del consumo. Cada una de estas tendencias tienen múltiples temáticas que se van beneficiar de las mismas, pero creemos que es hacia éstas, a donde debemos apuntar a la hora de incorporar un activo a nuestras carteras.

La primera tendencia, está clara. La menor tasa de mortalidad infantil, y la mejora de la sanidad y alimentación, está provocando un crecimiento exponencial de la población mundial. Según el FMI la población mundial alcanzará los 10.000 millones de personas en el 2050. Pero tal y como vemos en el gráfico, la población permanece estable en Norteamérica, Europa y Oceanía. La mayor parte de la población aumentará en Asia y África. Un mundo más poblado necesitará una forma de alimentarlo más eficiente, se necesitará mayores y mejores infraestructuras, potabilización de agua, energía, ciudades más eficientes, etc. Se estima que la producción de alimentos debe aumentar en un 70% y la producción de agua potable aumentará en un 55%. El crecimiento de la clase media claramente se va a producir en Asia y gran número de compañías se beneficiarán de ello.

El envejecimiento de la población es otra tendencia imparable. La natalidad no sólo está descendiendo en los países desarrollados, sino que también lo hace en los países emergentes.

Hace 40 años, más de la mitad de la población mundial tenía esperanza de vida inferior a 65 años. Hoy casi el 100% de los países del mundo tienen una esperanza de vida superior a esa barrera de 65 años. Temáticas relacionadas con la salud, biotecnología, investigación contra enfermedades, vacunas, deporte, productos anti-edad, alimentación más sana, residencias de ancianos, ocio dirigido a personas de la tercera edad se seguirán beneficiando, de esta tendencia.

Además, el envejecimiento poblacional beneficia indirectamente a la renta fija. Hay una fuerte correlación entre el envejecimiento poblacional y la inflación (es una tendencia deflacionista). Así ocurre en Japón, y está ocurriendo en Europa, la población de más edad tiene más propensión al ahorro que al gasto, y sus inversiones en los mercados financieros suelen ser más conservadoras. Este aspecto es claramente otro fundamento que nos hace pensar que los tipos de interés estarán bajos muchísimo tiempo, por lo que baja la probabilidad de un escenario de subidas de tipos como el de 2018, que tanto perjudicó a los fondos de renta fija.

Luchar contra el cambio climático es otra tendencia que entendemos debe estar presente en las inversiones financieras. Justo a final de septiembre, nadie esperaba que el Presidente chino Xi JinPing, hablase de revolución verde de China. China es el responsable del 28% de las emisiones globales de dióxido de carbono, y el líder chino se comprometió a que su país iba a llegar al tope de emisiones de carbono antes de 2030 y alcanzar la neutralidad en sus emisiones en 40 años. Esto tiene unas enormes implicaciones que benefician a todos los negocios relacionados con energías limpias. Las compañías más contaminantes que no adapten sus procesos productivos, serán claramente penalizadas en los mercados.

Por último, está claro que el Covid-19 ha modificado nuestros hábitos de consumo. Una forma sencilla de analizar las previsiones de una compañía es preguntarnos si ésta se beneficia o perjudica de que la población se quede confinada en casa o no. El teletrabajo beneficia a las compañías tecnológicas y de telecomunicaciones, pero perjudica al sector inmobiliario, sobre todo a las rentas del alquiler de oficina. Las compras on-line, que en países como España no terminaban de ganar cuota de mercado, se han visto claramente beneficiadas por la actual crisis. Las nuevas generaciones tienen menos sentido de la propiedad y están más dispuestas a pagar por el uso que por la posesión. Las películas o los videojuegos no se compran sino que se ven en streaming o se juega on-line, se paga por el uso de vehículos (Uber, Blablacar o Carsharing), etc. Las redes sociales han demostrado que no eran sólo cosa de frikis o jóvenes, sino que el confinamiento nos ha hecho ver sus ventajas. El cambio en los hábitos de consumo era ya una clara tendencia, pero el Covid la ha acelerado. Las compañías que se adapten a la nueva forma de hacer llegar su producto a la población, serán las que mejor se comporten a largo plazo. Incluso las amenazas de un aumento del consumo digital puede generar una oportunidad, y fondos de inversión que invierten en temáticas relacionadas con la ciberseguridad, o pagos electrónicos seguros, tienen un enorme potencial de revalorización.

En Unicorp, desde hace tiempo gestionamos tratando de detectar temáticas e incorporarlas a las carteras modelo y fondos de fondos. Ya en 2017 apostábamos por la disrupción tecnológica, la robótica o la inteligencia artificial. Estas tendencias seguirán teniendo recorrido, pero quizás ya han subido muchísimo y puede ser el momento de rotar parte de esta inversión hacia otras temáticas relacionadas con las que hemos descrito.

Pero no sólo se trata de la renta variable, sino que esta forma de ver el mundo también nos sirve para identificar oportunidades en renta fija. Creemos que a corto plazo, los impagos de compañías se verán más afectadas por el sector al que pertenezcan, que por el rating de las mismas. Entendemos que se asume más riesgo en una compañía del sector energético tradicional o del sector ocio, por muy saneada que esté, que en una compañía con rating high yield de los sectores con futuro. Netflix por ejemplo, es una compañía con un rating BB (bono basura) y el precio de los bonos no ha sufrido correcciones en los últimos meses. Sin embargo, Carnival (líder mundial de cruceros) tenía una excelente calidad crediticia (A- por S&P), y el precio de sus bonos a 10 años han corregido un 38% desde febrero. Hertz, una de las mayores compañías de Rentacar, se ha acogido a la ley de bancarrota de Estados Unidos, es otro ejemplo.

Con todo esto, queremos significar que es momento de ser activos en la gestión de las carteras. La indexación o comprar un índice, o enamorarse de una acción y mantener la inversión, quizás sea más sencillo y  barato, pero identificar negocios y tendencias ganadoras, creemos que seguirá añadiendo valor en nuestras carteras a medio plazo. Por eso defendemos que en un mundo que está cambiando, hay que cambiar la forma de invertir.


Artículo realizado por Unicorp Patrimonio, Sociedad de Valores.

Este informe no refleja una posición institucional, se difunde exclusivamente a efectos informativos, está sujeto a cambios sin previo aviso, y no tiene en cuenta la situación, necesidades u objetivos de inversión particulares de sus destinatarios, quienes deberán conocer los riesgos del producto con el que vayan a operar. Ni el presente documento ni la información en él contenida forman parte de una campaña publicitaria de suscripción o adquisición de acciones o participaciones de instituciones de inversión colectiva ni constituye actividad publicitaria o promocional.

En ningún caso deberá considerarse este documento como una oferta de compra, suscripción, venta, o recomendación de compra o venta de instrumentos financieros, o como base de un contrato o compromiso de cualquier tipo. El inversor que tenga acceso al presente informe debe ser consciente de que los valores, instrumentos o inversiones a que el mismo se refiere pueden no ser adecuados para sus objetivos específicos de inversión e incluso ser contrarios a sus intereses, su posición financiera o su perfil de riesgo ya que éstas no han sido tomadas en cuenta para la elaboración del presente informe, por lo que debe adoptar sus propias decisiones de inversión teniendo en cuenta dichas circunstancias, y procurándose el asesoramiento específico y especializado que pueda ser necesario. Por tanto, el presente informe no es una recomendación, ni presta asesoramiento financiero personalizado.

Tampoco puede considerarse como sustitutivo de los Datos Fundamentales del Inversor (DFI) o de cualquier otra información legal preceptiva que deberá ser consultada con carácter previo a cualquier decisión de inversión. En caso de discrepancia, la información legal prevalece. Toda esa información legal estará a su disposición en la sede de Unicorp Patrimonio, S.V. y a través de la página web: www.unicorppatrimonio.es.

Las opiniones o estimaciones vertidas en el documento se refieren a la fecha que figura en el mismo y se basan en informaciones de carácter público que han sido obtenidas de fuentes consideradas como fiables. Dichas informaciones no han sido objeto de verificación independiente por Unicorp Patrimonio, S.V., por lo que no se ofrece ninguna garantía, expresa o implícita, en cuanto a su precisión, integridad o corrección. Existen múltiples factores y variables de tipo económico, financiero, jurídico, político que por su propia naturaleza son incontrolables e impredecibles. Los precios y rentabilidades reflejados son orientativos y sujetos a variaciones de mercado, y no llevan incluida comisión alguna. El inversor debe tener en cuenta que la evolución pasada o resultados históricos de los valores, no garantizan la evolución o resultados futuros.

Todas las referencias a objetivos en este documento han de ser tratadas como objetivos, en ningún caso como garantías. Los precios objetivos que se puedan desprender del análisis efectuado por Unicorp Patrimonio, S.V. quedan sujetos a criterios de análisis fundamental y técnico, ponderando en cada caso los métodos que, en función de nuestra propia opinión, se adecúan mejor a cada compañía en particular. Los precios objetivos no implican compromisos de revalorización, ni deben ser entendidos como indicaciones ni recomendaciones de inversión. El inversor debe tener en cuenta que el mercado financiero es fluctuante y que, como tal está sujeto a variaciones. El precio de las inversiones (las cuales podrían cotizar en mercados ilíquidos) podría variar y el inversor podría no recuperar la cantidad inicialmente invertida.

Los destinatarios tomarán la información recibida por Unicorp Patrimonio, S.V. como una opinión más con las limitaciones que le afectan sin que pueda servir de base a decisiones de inversión y por lo tanto sin que Unicorp Patrimonio, S.V. responda por las mismas.. Los informes de Unicorp Patrimonio, S.V. se realizan con la finalidad de proporcionar a sus clientes información general a la fecha de emisión de los mismos.

Asimismo se informa de que nuestros informes son elaborados por profesionales que realizan operaciones en el mercado, razón por la cual podrían no reflejar una opinión estrictamente independiente.

El presente informe no podrá ser transmitido ni ser objeto de uso, ya sea total o parcialmente, en los EE.UU. de América ni a personas o entidades jurídicas americanas. Ha sido emitido conforme a la legislación española y, por lo tanto, su uso, alcance e interpretación deberán someterse a dicha legislación. Unicorp Patrimonio, S.V. es una empresa de servicios de inversión que se encuentra inscrita en el registro oficial de la CNMV con el número 216.

Este documento no podrá ser reproducido, distribuido o publicado sin el previo consentimiento por escrito de Unicorp Patrimonio, S.V.

Share on LinkedInTweet about this on TwitterShare on FacebookShare on TumblrEmail this to someoneShare on Google+