Los mercados de renta variable siguen inmersos en las tendencias previas, a pesar de los recortes de agosto. Eso sí, la mayor volatilidad y el menor volumen de contratación, debido a se mes típico de vacaciones, exagera los movimientos y las reacciones de los inversores a los mismos. En las claves de hoy revisaremos la situación de los principales índices de renta variable con el objeto principal de establecer los soportes técnicos principales, que deberían servir de zona de suelo en el que los inversores podrían de nuevo aumentar con claridad los riesgos en sus carteras.

Comenzando por los índices norteamericanos, que vuelven a mostrarse los más fuertes, vemos que el S&P500 mantiene intacto el canal alcista iniciado en 2009. Los recortes de este año (mayo y agosto) se han frenado en la media móvil de 50 semanas (línea morada). De momento el nivel de 2.800 puntos (media comentada) está sirviendo como soporte principal. No obstante, no descartamos que de aquí a final de año se perfore a la baja este nivel y corrija de nuevo a la base del canal alcista comentado. El canal alcista, pasa actualmente por niveles de 2.600 puntos y, a final de año, por 2.700 puntos. Estos serían los escenarios bajistas para este índice a corto plazo, por lo que cualquier corrección hasta estos niveles, la volverán a aprovechar los inversores para aumentar exposición a renta variable norteamericana. Incluso, si el pánico volviese a apoderarse de los inversores, entendemos que la media de 200 sesiones (línea verde), servirá de soporte de largo plazo, como ocurrió en las grandes caídas de 2011, 2016 y 2018.

El tecnológico Nasdaq, que a veces sigue siendo el índice director de las bolsas mundiales, presenta una situación casi calcada a la del S&P500. Clarísimo canal alcista y soporte de corto plazo en la media de 50 semanas. El canal alcista pasa por niveles próximos a 7000 puntos, que coincide con los mínimos de mayo. Así pues, entre los niveles actuales y la zona comprendida entre 7.000 y 7.250 puntos, establecemos el soporte principal para el Nasdaq 100.

Las Small Caps norteamericanas, representadas por el Russell 2000 presentan más debilidad técnica que los dos anteriores índices. Este año no han sido capaces de superar máximos del 2018 y llevan meses cotizando por debajo de la media de 50 semanas. No obstante se mantiene dentro del canal alcista de largo plazo y de la media de 200 semanas. El soporte clave está más cerca (entre 1.400 y 1.450 puntos), y podría ser el índice a vigilar por ser el primero en tocar los soportes comentados. Si los pierde, indicará debilidad en las bolsas norteamericanas. Hay que recordar, que al ser small caps de Estados Unidos suele ser un indicador más fiable de su economía. No obstante, desde el punto de vista técnico, perder el canal alcista no quiere decir que deje de ser una tendencia alcista. El Russell 2000 seguirá siendo un índice alcista mientras mantenga mínimos y máximos crecientes, es decir, mientras no pierda los mínimos de 2018 (1.260 puntos).

En Europa, el gráfico del Eurostoxx 50 (con dividendos) presenta una figura muy interesante. Salvo la perforación de final del 2018, el índice presenta un lateral muy estrecho desde principios de 2017 (entre 6.600 y 7.450 puntos). En mayo y agosto, el índice ha rebotado (igual que EE.UU) en la media de 50 semanas, y la base del canal lateral comentado, coincide este año con la base del canal alcista iniciado en 2009 y, además, con la media de 200 semanas. Así que hay que estar muy atentos al Eurostoxx 50 porque, con gran probabilidad generará un fuerte movimiento al alza o a la baja cuando consiga salir del lateral que cumple casi tres años. En mitad de este canal estamos viendo que es muy difícil adivinar tendencias.

Los mercados emergentes vuelven a mostrarse más débiles. En agosto, el índice MSCI Emerging Markets ha perdido las medias móviles de 50, 200 y 500 semanas. Presenta soporte en la zona de 900-950 puntos, donde podría de nuevo formar soporte. La estrategia para incrementar riesgos en estos mercados pasaría por esperar al soporte de 900-950 puntos y ver si ahí rebota, o esperar a que supere las medias móviles perdidas o la directriz bajista de los últimos meses que pasa por niveles de 1.025 puntos.

Por último, analizamos el índice MSCI World. Es el más amplio de las bolsas mundiales, y es el que venimos estudiando desde principios de ejercicio. Desde enero comentamos que lo más previsible para este año era un lateral entre 2.000 y 2.200 puntos. Cualquier movimiento dentro de este rango era posible y sería sin tendencia. A pesar de los recortes de mayo y de los actuales, el lateral permanece intacto. Al igual que hemos comentado para el Eurostoxx 50, el lateral coincide, a final de año, con la base del canal alcista iniciado en 2009. Esto identifica un clarísimo soporte para este importante índice en la zona de 2.000 puntos, que además coincide con la media de 500 semanas.

En definitiva, a pesar de las correcciones de las primeras semanas de agosto, no hay novedad en el aspecto técnico de los principales índices bursátiles. No se han perdido soportes claves, pero se pueden identificar niveles claves en los que los mercados podrían volver a girarse al alza, si la corrección continúa. Estos niveles coinciden con las bases de los canales alcistas de largo plazo. Debido a la creciente incertidumbre sobre la posible recesión económica, no descartamos que los índices estudiados vuelvan a alcanzar estos niveles, pero entendemos que, de llegar a los mismos, podría ser una nueva oportunidad de incrementar exposición de renta variable en las carteras.

De momento se debería mantener una visión más cauta (menos peso), o seguir apostando por fondos o acciones de renta variable menos volátiles. Cómo vuelve a demostrarse en el siguiente gráfico, las acciones de baja volatilidad siguen aportando valor en el escenario actual de incertidumbre. La línea azul que muestra el S&P500 low volatility está en máximos del último año, mientras que el S&P500 (verde) ha corregido en agosto, y las acciones del S&P500 High Beta han llegado a corregir más de un 10% en el último mes.

 


Artículo realizado por Unicorp Patrimonio, Sociedad de Valores.

Este informe no refleja una posición institucional, se difunde exclusivamente a efectos informativos, está sujeto a cambios sin previo aviso, y no tiene en cuenta la situación, necesidades u objetivos de inversión particulares de sus destinatarios, quienes deberán conocer los riesgos del producto con el que vayan a operar.

En ningún caso deberá considerarse este documento como una oferta de compra, suscripción, venta, o recomendación de compra o venta de instrumentos financieros, o como base de un contrato o compromiso de cualquier tipo. El inversor que tenga acceso al presente informe debe ser consciente de que los valores, instrumentos o inversiones a que el mismo se refiere pueden no ser adecuados para sus objetivos específicos de inversión e incluso ser contrarios a sus intereses, su posición financiera o su perfil de riesgo ya que éstas no han sido tomadas en cuenta para la elaboración del presente informe, por lo que debe adoptar sus propias decisiones de inversión teniendo en cuenta dichas circunstancias, y procurándose el asesoramiento específico y especializado que pueda ser necesario. Por tanto, el presente informe no presta asesoramiento financiero personalizado.

Las opiniones o estimaciones vertidas en el documento se refieren a la fecha que figura en el mismo y se basan en informaciones de carácter público que han sido obtenidas de fuentes consideradas como fiables. Dichas informaciones no han sido objeto de verificación independiente por Unicorp Patrimonio, S.V., por lo que no se ofrece ninguna garantía, expresa o implícita, en cuanto a su precisión, integridad o corrección. Existen múltiples factores y variables de tipo económico, financiero, jurídico, político que por su propia naturaleza son incontrolables e impredecibles. Los precios y rentabilidades reflejados son orientativos y sujetos a variaciones de mercado, y no llevan incluida comisión alguna. El inversor debe tener en cuenta que la evolución pasada o resultados históricos de los valores, no garantizan la evolución o resultados futuros.

Todas las referencias a objetivos en este documento han de ser tratadas como objetivos, en ningún caso como garantías. Los precios objetivos que se puedan desprender del análisis efectuado por Unicorp Patrimonio, S.V. quedan sujetos a criterios de análisis fundamental y técnico, ponderando en cada caso los métodos que, en función de nuestra propia opinión, se adecúan mejor a cada compañía en particular. Los precios objetivos no implican compromisos de revalorización, ni deben ser entendidos como indicaciones ni recomendaciones de inversión.

Los destinatarios tomaran la información recibida por Unicorp Patrimonio, S.V. como una opinión más con las limitaciones que le afectan sin que pueda servir de base a decisiones de inversión y por lo tanto sin que Unicorp Patrimonio, S.V. responda por las mismas.. Los informes de Unicorp Patrimonio, S.V. se realizan con la finalidad de proporcionar a sus clientes información general a la fecha de emisión de los mismos.

Asimismo se informa de que nuestros informes son elaborados por profesionales que realizan operaciones en el mercado, razón por la cual podrían no reflejar una opinión estrictamente independiente.

El presente informe no podrá ser transmitido ni ser objeto de uso, ya sea total o parcialmente, en los EE.UU. de América ni a personas o entidades jurídicas americanas. Ha sido emitido conforme a la legislación española y, por lo tanto, su uso, alcance e interpretación deberán someterse a dicha legislación. Unicorp Patrimonio, S.V. se encuentra inscrita en el registro oficial de la CNMV con el número 216.

Este documento no podrá ser reproducido, distribuido o publicado sin el previo consentimiento por escrito de Unicorp Patrimonio, S.V.

Share on LinkedInTweet about this on TwitterShare on FacebookShare on TumblrEmail this to someoneShare on Google+