Ayer las bolsas de desinflaron a media sesión, cerrando lejos de una apertura que fue muy optimista gracias a la posibilidad de un acuerdo comercial entre China y Estados Unidos. No está claro cual puede ser el motivo de la debilidad de los índices y, sobre todo, de la corrección esta mañana del Nikkei de Japón, pero muchas crónicas advierten que la razón puede ser el aplanamiento de la curva de tipos de Estados Unidos. En el siguiente gráfico vemos que la pendiente de la curva de tipos ha caído a mínimos del año, muy cerca de los niveles alcanzados a final del anterior ciclo alcista de la economía de Estados Unidos.

 

 

A la vista de este anterior gráfico podemos ver que efectivamente cuando la pendiente de la curva de tipos se aplana (hay poca diferencia de rentabilidad entre los bonos a 2 y a 10 años) se suele identificar con techos del mercado, o como indicador adelantado de recesiones futuras. Pero si ampliamos el plazo vemos que no siempre que la curva se aplana (pendiente en blanco llega a cero) o se invierte (cotiza en negativo), se ha marcado un techo en las bolsas norteamericanas (línea amarilla). A finales de los 70 vemos que la pendiente de la curva de tipos pasó a ser negativa y siguió invirtiéndose hasta niveles superiores a -200 puntos. Es más, estuvo negativa o en torno a cero hasta mediados de los 80. Y el S&P500 mantuvo subidas desde mediados de los los 70 hasta principio del año 82. A finales de los 90 también convivió una pendiente de la curva 2-10 próxima a cero o incluso negativa con subidas de las bolsas.

Y es más, aunque la pendiente en torno a cero puede ser un indicador adelantado de un techo del mercado o aviso de futura recesión, vemos que incluso en los dos últimos techos de mercados y recesiones de Estados Unidos, la pendiente de la curva llegó a niveles similares a los actuales con muchísima antelación. Concretamente a finales del 1994 y agosto de 2005 fueron los momentos más parecidos a los actuales. Y desde estas fechas hasta el techo final del S&P500 y de la recesión hubo bastante trecho y, sobre todo, bastante rentabilidad para las bolsas.

Y es que, como hemos comentado en múltiples ocasiones, las recesiones no las adelanta un aplanamiento de la curva de tipos, ni tan siquiera que la pendiente pase a estar invertida (ofrecen más rentabilidad los bonos a corto plazo que los de largo plazo). Las recesiones (al menos las tres últimas) han venido precedidas de un aplanamiento de la curva justo cuando los tipos alcanzan la fase final de subidas de la FED y desde ahí comienza a cotizar con pendiente positiva. Ocurrió (ver gráfico) a finales de los 80, en el año 2.000 y mediados del 2006.

 

 

En el gráfico vemos que la cotización de los bonos a 30 años (verde) es bastante más estable e independiente de la curva de tipos (morada). Mientras que la de corto plazo (dos años en azul) sí que es un indicador adelantado de los movimientos de la FED, y mucho más volátil. Es decir, el adelanto de techo del mercado o final del ciclo se produce cuando ya la FED deja de subir tipos de interés o deja claro que ya no habrá más subidas de tipos y los bonos a 2 y 30 años cotizan a rentabilidades similares. Es en ese momento cuando los inversores empiezan a comprar bonos a dos años buscando refugio, el precio de estos sube y la TIR baja, haciendo que la curve empiece a tener pendiente positiva (si los de 30 años se mantienen en niveles similares).

Hoy, la pendiente de la curva sigue aplanándose precisamente porque de momento los inversores no están comprando bonos de corto plazo (a pesar de que cotizan a tir similar a la de plazos más largos). Así que de momento, como el mercado sigue descontando que los tipos de interés de la FED seguirán subiendo, la Tir del 2 años seguirá presionada al alza. Mientras esto ocurra, será muy pronto para empezar a preocuparse por buscar el próximo techo de mercado y el adelanto que hace la curva de tipos sobre la próxima recesión de Estados Unidos.


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