Los mercados inician el tramo final del año en niveles atractivos

En el último informe mensual comentábamos que los resultados empresariales deberían dar soporte a los mercados y servirían para que los inversores empezaran por fin a centrarse en el verdadero motor de las bolsas (tendencia de los beneficios empresariales), olvidándose de los “ruidos” que genera la actual incertidumbre política.

Sin embargo, a pesar de que los resultados empresariales incluso han sorprendido positivamente, los principales índices de renta variable han sufrido una de las mayores correcciones desde 2009. El S&P500 ha corregido en el mes un 6,94%, el Eurostoxx 50 un 5,93% y peor comportamiento han tenido de nuevo los mercados emergentes. El MSCI Emerging markets ha corregido un 8,78%, destacando la caída de un 10,11% del Hang Seng Chino.

A la fecha de elaboración de este informe, han publicado los resultados del tercer trimestre 451 compañías del S&P500 con unos magníficos datos de crecimiento de beneficios (un 26,8% más que el mismo periodo del 2017), y las ventas han repuntado un 8.42%. Los datos son incluso mejores de lo que esperaba el mercado en un 6,7% y 0.75% respectivamente. En Europa, como viene siendo habitual, los resultados vuelven a ser más flojos que los de las cotizadas norteamericanas. Del Eurostoxx 300 han publicado 227 compañías con un repunte de beneficios del 8,84% y repunte de las ventas del 3,83% respecto al 2017. Los datos se quedan bastante en línea con lo esperado por el mercado (0,67% en ventas y -0,66% en beneficios).

Lo que ha penalizado a gran número de valores es el anuncio de previsiones más pesimistas sobre sus cifras de negocio de los próximos trimestres, pero esta menor tasa de crecimiento prevista futura será suficiente como para seguir apoyando una tendencia alcista de los mercados. Sobre todo, debemos ser conscientes que las tasas de crecimiento de beneficios de las cotizadas norteamericanas este año se han visto muy beneficiadas por la reforma fiscal, un efecto que irremediablemente se va a ir diluyendo los próximos trimestres. Las previsiones actuales auguran un crecimiento en las compañías del S&P500 de las ventas del 5,2% y de los beneficios del 9% en el 2019. Para el Eurostoxx 50 el consenso de analistas espera para el 2019 un crecimiento de las ventas del 4,3% y del 10,8% de los beneficios.

Contrasta pues, la evolución positiva de los resultados empresariales con las caídas este año de las bolsas. Es sin duda, este fenómeno, lo que a nuestro juicio ha generado un abaratamiento de los principales índices. PER estimado actual de 15,2x en el S&P (18,2x en enero), 12,4x en Eurostoxx (14,5x enero), 11,05x en Ibex (13,2x en Enero), 11,3x en DAX (13,4x en enero) y 10,5x en Emergentes (12,4x en enero) demuestran que los riesgos políticos pueden estar generando una buena oportunidad de entrada en los mercados de renta variable a medio y largo plazo.

La clave será en los dos meses que restan para acabar el año, si las incertidumbres políticas actuales podrán seguir poniendo en jaque a los mercados, tanto de renta variable como de renta fija. El principal de los riesgos, la guerra comercial entre Estados Unidos y China, podría solucionarse o al menos reducirse la influencia a final del noviembre en la cumbre del G-20. La victoria de demócratas en el congreso de Estados Unidos, el repunte a máximos históricos de las exportaciones de China a Estados Unidos en septiembre a pesar de los aranceles, la depreciación del Yuan del 10% en el último semestre compensando el encarecimiento de sus productos vía impuestos, y la firma final reciente de acuerdos unilaterales de comercio del gobierno de EE.UU. con México y Canadá nos hacen ser optimistas respecto a un acuerdo final entre las dos principales potencias mundiales, lo que facilitaría un rally alcista de las bolsas en el cierre de ejercicio.

En Europa el riesgo está más centrado en el pulso que están librando el gobierno de Italia y la Unión europea a cuenta de la aprobación de los presupuestos del 2019. La Unión Europea rechazó la propuesta inicial de Italia por no ajustarse a las directrices de Bruselas de contención de gasto y ser muy optimistas las previsiones de ingresos. El gobierno de Italia a priori se mantiene ajeno a las pretensiones europeas pero en cuanto la prima de riesgo alcanzó los 330 p.b. en octubre el ministro de finanzas reconoció que ninguno de sus planes pasan por abandonar el euro y que se muestran dispuestos a mantener abierto el diálogo. Por mucho que el gobierno actual critique “al mercado” y que no se van a dejar amedrentar, empiezan a ser conscientes de que “el mercado” es quien está financiando la deuda emitida por el Estado italiano y, sobre todo, el déficit fiscal. Por tanto, el actual repunte de la prima de riesgo lo consideramos sólo temporal. Aunque podría aumentar incluso más, es una clara presión para que el gobierno termine presentando un plan creíble para que los prestamistas no tengan duda sobre el cobro de su préstamo, y sobre todo que este préstamos sea cobrado en euros.

En Estados Unidos el principal riesgo es el sobrecalentamiento de la economía, la velocidad de subida de tipos de la FED y la posibilidad de que el frenazo económico sea muy brusco, acabando en recesión. Entendemos que todos están sobrevalorados. El repunte de los datos macro de los primeros trimestres obedece a la reforma fiscal y claramente son temporales, así que la desaceleración que se está produciendo en la economía no es sino volver a los ritmos de crecimiento previos a la reforma. Los tipos de interés seguirán subiendo pero se estabilizarán a largo plazo en torno al 3%, no mucho más arriba puesto que las tasas de crecimiento e inflación apuntan a rangos ligeramente superiores al 2%. Los bonos a largo plazo ya están sobre el 3%, por lo que seguimos defendiendo que los niveles actuales ya descuentan las próximas subidas que acometa la FED.

En emergentes los riesgos también irán diluyéndose. El miedo al efecto contagio de Argentina y Turquía parece ya aparcado, pero ahora resuenan de nuevo los temores a una desaceleración de China, tras crecer el PIB del 3T “sólo” un 6,5% en el tercer trimestre, frente al 6,7% del segundo. La desaceleración es un hecho, pero el gobierno de China está tomando medidas para evitar que vaya a más, con rebaja fiscal, plan de inversión en infraestructuras, y rebaja de coeficiente de caja de los bancos. Creemos que el miedo a la desaceleración de China está sobrevalorado. China es cada vez una economía menos emergente y tenderá a tener crecimientos más bajos en el futuro. Pero un crecimiento del PIB del 6,5% aporta actualmente mucho más al PIB mundial de lo que aportaba en los 80-90-00 cuando crecía a niveles cercanos al 10%. Además la inflación actual de China es del 2,5%, nada tiene que ver con los datos de históricos, demostrando que es un país cada vez menos emergente.

Por tanto, de cara al cierre de ejercicio entendemos que los inversores se han mostrado excesivamente preocupados por los riesgos ajenos a la situación macro y micro. Estos riesgos entendemos que no van a poner en riesgo el actual ciclo alcista de la economía. Sí que podemos estar en una fase de desaceleración del ciclo económico, pero se mantendrá un crecimiento sostenido de la economía global en torno al 3,5% los dos próximos ejercicios, nivel similar al vivido años precedentes y suficiente como para que las compañías cotizadas consigan un crecimiento sostenido de sus ventas y beneficios, se siga creando empleo, la inflación siga estabilizándose y los bancos centrales puedan seguir normalizando los tipos de interés. Así pues, carteras muy diversificadas, que apuesten en renta variable por compañías multinacionales, y renta fija global con sesgo hacia bonos corporativo de grado de inversión, combinado con bonos de gobierno que ofrecen atractiva rentabilidad por estar más avanzado su ciclo económico (Estados Unidos, Reino Unido y algunos emergentes), vuelven a tener hoy más sentido que nunca. Tras correcciones como la vivida en octubre es cuando se suelen producir las mejores tasas de retorno futuras en los mercados, siempre que se hagan en carteras diversificadas.

 


Artículo realizado por Unicorp Patrimonio, Sociedad de Valores.

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